El Milenio en Apocalipsis 20

El milenio en Apocalipsis 20: premilenarismo, amilenarismo y postmilenarismo

En solo seis versículos, Apocalipsis 20:2-7 menciona seis veces un período de «mil años». Ningún otro pasaje de la Biblia habla de él de forma explícita, y sin embargo de cómo se interprete dependen sistemas enteros de escatología. Cristianos que comparten la misma fe en la autoridad de la Escritura, en la segunda venida de Cristo y en el juicio final llegan aquí a conclusiones distintas. Este artículo presenta las tres posturas principales, sus argumentos y las preguntas exegéticas que las separan.

El texto

Apocalipsis 20 describe cuatro escenas: un ángel ata a Satanás y lo encierra en el abismo por mil años «para que no engañase más a las naciones» (20:1-3); los mártires y fieles «vivieron y reinaron con Cristo mil años», lo que se llama «la primera resurrección» (20:4-6); al final de ese período Satanás es soltado, reúne a las naciones contra los santos y es derrotado definitivamente (20:7-10); y por último tiene lugar el juicio ante el gran trono blanco (20:11-15).

El término «milenio» viene del latín mille anni, «mil años». En la iglesia antigua también se hablaba de «quiliasmo», del griego chilioi, «mil».

Las tres posturas en resumen

Postura¿Cuándo vuelve Cristo?¿Qué es el milenio?
PremilenarismoAntes del milenioUn reinado futuro y terrenal de Cristo después de su venida
AmilenarismoDespués del milenioEl reinado presente de Cristo entre su primera y su segunda venida
PostmilenarismoDespués del milenioUna edad futura de amplia expansión del evangelio antes de su venida

Premilenarismo

Sostiene que Cristo volverá antes del milenio y reinará sobre la tierra durante ese período, al final del cual tendrán lugar la rebelión final y el juicio. Su argumento principal es la secuencia del libro: Apocalipsis 19:11-21 describe la venida de Cristo como guerrero victorioso y, a continuación, el capítulo 20 describe el milenio. Además, el verbo «vivieron» (ezēsan) de 20:4 se usa en 20:5 para la resurrección física del resto de los muertos; si en un caso es corporal, argumentan, también debería serlo en el otro.

Esta postura tiene raíces antiguas. Papias, Justino Mártir (en su Diálogo con Trifón) e Ireneo de Lyon esperaban un reino terrenal de Cristo. Hoy existen dos variantes. El premilenarismo histórico, defendido por George Eldon Ladd, entiende que la iglesia pasará por la tribulación y no establece una distinción tajante entre Israel y la iglesia. El premilenarismo dispensacional, sistematizado en el siglo XIX, distingue claramente ambos pueblos, suele asociarse con un arrebatamiento antes de la tribulación y ve en el milenio el cumplimiento de las promesas hechas a Israel. Explicamos esa cuestión en el arrebatamiento y la gran tribulación.

Amilenarismo

El nombre es poco afortunado, porque el amilenarismo no niega el milenio: lo entiende como el período actual, desde la primera venida de Cristo hasta la segunda. Los «mil años» serían un número simbólico, como tantos otros en Apocalipsis, que expresa un tiempo completo determinado por Dios. Los santos que «reinan con Cristo» serían los creyentes que han muerto y están con él, y la «primera resurrección», la vida nueva que reciben.

Su argumento principal es la estructura del libro: Apocalipsis no sería una cronología continua, sino una serie de visiones que recorren varias veces el mismo período desde ángulos distintos. El capítulo 20 volvería así al comienzo de la era de la iglesia. Para el atamiento de Satanás, citan las palabras de Jesús sobre atar «al hombre fuerte» para saquear su casa (Mateo 12:29): con su obra, Cristo habría limitado el poder de Satanás para impedir que el evangelio llegue a las naciones. Esta interpretación se remonta a Agustín de Hipona, en el libro XX de La ciudad de Dios, y fue la postura mayoritaria de los reformadores. Hoy la defienden autores como Anthony Hoekema.

Postmilenarismo

Comparte con el amilenarismo que Cristo volverá después del milenio, pero entiende este como una etapa futura de la historia en la que el evangelio, por la obra del Espíritu Santo, alcanzará un éxito extraordinario y transformará a gran parte de la humanidad antes del regreso del Señor. Se apoya en pasajes como la parábola de la levadura que leuda toda la masa (Mateo 13:33), la promesa de que la tierra «será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar» (Isaías 11:9) y la Gran Comisión, respaldada por toda autoridad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18-20).

Fue una postura muy extendida entre los puritanos y en el siglo XIX, con autores como Jonathan Edwards, Charles Hodge y B. B. Warfield, y alentó buena parte del movimiento misionero moderno. Perdió terreno en el siglo XX, en parte por el desencanto que provocaron las guerras mundiales, aunque sigue teniendo defensores.

Las preguntas que deciden el debate

¿Secuencia o recapitulación? Si Apocalipsis 20 sigue cronológicamente al 19, el premilenarismo tiene ventaja; si el libro vuelve una y otra vez sobre el mismo período, el amilenarismo resulta más natural.

¿Qué es la «primera resurrección»? ¿Una resurrección corporal de los creyentes antes del milenio, o la vida que los creyentes reciben al nacer de nuevo o al morir y estar con Cristo?

¿Cómo leer los números de Apocalipsis? Casi todos los intérpretes aceptan que muchos números del libro son simbólicos. La pregunta es si «mil años» designa una duración literal o la plenitud de un período.

¿Cómo se cumplen las profecías del Antiguo Testamento? Textos como Isaías 65:17-25, con un mundo en el que el lobo y el cordero pacen juntos, ¿describen un reino terrenal previo a la eternidad, los cielos nuevos y la tierra nueva, o ambos?

Los bautistas y el milenio

Las confesiones bautistas históricas no adoptan ninguna postura sobre el milenio. La Confesión de Londres de 1689 dedica su último capítulo al juicio final y a la esperanza del regreso de Cristo sin pronunciarse sobre este punto. En la historia bautista ha habido premilenaristas, amilenaristas y postmilenaristas; Charles Spurgeon, por ejemplo, fue premilenarista. Se trata de una cuestión en la que la libertad de conciencia y la caridad entre hermanos son especialmente necesarias.

Lo que el pasaje enseña con claridad

Más allá de las diferencias, Apocalipsis 20 deja claras varias verdades que comparten todas las posturas: Satanás no es un rival en igualdad de condiciones, sino un enemigo sujeto a límites que Dios fija; los que mueren fieles a Cristo no pierden, sino que reinan con él; el mal será derrotado de forma definitiva; y todos los seres humanos comparecerán ante el juicio de Dios. Escrito para iglesias que sufrían persecución, el pasaje no pretendía alimentar debates, sino sostener la fidelidad: «Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección» (20:6).

Bibliografía recomendada

  • Clouse, Robert G. (ed.). The Meaning of the Millennium: Four Views. Downers Grove: InterVarsity Press, 1977.
  • Hoekema, Anthony A. The Bible and the Future. Grand Rapids: Eerdmans, 1979.
  • Ladd, George Eldon. A Commentary on the Revelation of John. Grand Rapids: Eerdmans, 1972.
  • Pentecost, J. Dwight. Eventos del porvenir. Miami: Editorial Vida.
  • Agustín de Hipona. La ciudad de Dios, libro XX.

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