La Biblia es el libro más traducido, impreso y leído de la historia, y aun así muchas personas —incluidos no pocos creyentes— no saben bien cómo está organizada, quién la escribió o qué afirma de sí misma. Este artículo ofrece una introducción general: de dónde viene su nombre, cómo se compone, cuál es su hilo conductor, qué dice de sí misma, cómo ha llegado hasta nosotros y por dónde empezar a leerla.
El nombre
«Biblia» procede del griego ta biblia, «los libros», en plural. La palabra está relacionada con Biblos, una ciudad fenicia desde la que se exportaba el papiro, el material de escritura de la Antigüedad. El nombre ya dice algo importante: la Biblia no es un solo libro, sino una colección de libros. El Nuevo Testamento la llama también «las Escrituras» (Lucas 24:27) o «las Sagradas Escrituras» (2 Timoteo 3:15).
Una biblioteca de 66 libros
La Biblia que usan las iglesias evangélicas contiene 66 libros, escritos por unos cuarenta autores a lo largo de más de mil años, en tres idiomas: hebreo, arameo (algunas partes de Daniel y Esdras) y griego. Entre sus autores hay reyes, pastores, profetas, un médico, pescadores y un antiguo perseguidor de cristianos. Se divide en dos grandes partes:
| Sección | Libros |
|---|---|
| Antiguo Testamento (39) | |
| Pentateuco o Ley | Génesis a Deuteronomio (5) |
| Históricos | Josué a Ester (12) |
| Poéticos y sapienciales | Job a Cantares (5) |
| Profetas mayores | Isaías a Daniel (5) |
| Profetas menores | Oseas a Malaquías (12) |
| Nuevo Testamento (27) | |
| Evangelios | Mateo, Marcos, Lucas y Juan (4) |
| Historia | Hechos (1) |
| Cartas de Pablo | Romanos a Filemón (13) |
| Cartas generales | Hebreos a Judas (8) |
| Profecía | Apocalipsis (1) |
«Testamento» significa aquí «pacto»: el Antiguo Testamento gira en torno al pacto de Dios con Israel, y el Nuevo, en torno al nuevo pacto establecido por Cristo (Lucas 22:20). Sobre cómo se reconoció qué libros forman parte de la Biblia, y por qué las Biblias católicas incluyen algunos más, puedes leer el canon bíblico.
Un detalle práctico: los capítulos y versículos no forman parte del texto original. La división en capítulos se atribuye a Esteban Langton, en el siglo XIII, y la numeración de versículos del Nuevo Testamento procede de una edición de Robert Estienne de 1551. Son muy útiles para localizar pasajes, pero a veces cortan una idea en medio, así que conviene leer siempre por párrafos.
Una sola historia
A pesar de su diversidad, la Biblia cuenta una sola gran historia, que puede resumirse en cuatro movimientos:
- Creación: Dios crea un mundo bueno y al ser humano a su imagen (Génesis 1-2).
- Caída: el ser humano se rebela, y el pecado y la muerte entran en el mundo (Génesis 3).
- Redención: Dios llama a Abraham, forma a Israel, envía a los profetas y, en el cumplimiento del tiempo, envía a su Hijo, que muere y resucita para salvar a su pueblo.
- Nueva creación: Cristo volverá y Dios hará nuevas todas las cosas (Apocalipsis 21-22).
El centro de esa historia es Jesucristo. Él mismo lo enseñó a los discípulos de Emaús: «comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían» (Lucas 24:27).
Lo que la Biblia dice de sí misma
La Biblia no se presenta como una colección de reflexiones humanas sobre Dios, sino como la Palabra de Dios comunicada por medio de autores humanos. «Toda la Escritura es inspirada por Dios» (2 Timoteo 3:16), y «nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo» (2 Pedro 1:21). Los profetas introducen sus mensajes una y otra vez con la fórmula «así dice Jehová». Desarrollamos estas afirmaciones en la inspiración de la Biblia y en la autoridad de las Escrituras.
Cómo ha llegado hasta nosotros
No conservamos los manuscritos originales de ningún libro bíblico, como tampoco los de ninguna obra antigua. Pero sí tenemos un número extraordinario de copias. En 1947 se descubrieron en Qumrán, junto al mar Muerto, manuscritos del Antiguo Testamento unos mil años más antiguos que las copias hebreas completas que se conocían hasta entonces; entre ellos, un rollo casi completo de Isaías que muestra una notable coincidencia con el texto que se leía en la Edad Media. Del Nuevo Testamento se conservan más de cinco mil manuscritos griegos, algunos fragmentos del siglo II, además de traducciones antiguas y miles de citas de los padres de la iglesia. Ninguna otra obra de la Antigüedad está tan bien documentada.
Para qué fue escrita
La propia Biblia declara su propósito. Juan escribe para que sus lectores crean «que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre» (Juan 20:31). Pablo dice que las Escrituras «te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús» y que son útiles para enseñar, corregir e instruir, «a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra» (2 Timoteo 3:15-17). La Biblia no es un manual de ciencia ni un libro de historia universal, aunque habla con verdad de la historia y del mundo; es la revelación de Dios para que le conozcamos, seamos salvos y vivamos para él.
Por dónde empezar a leerla
Leer la Biblia de Génesis a Apocalipsis es un objetivo valioso, pero quien empieza suele quedarse atascado en Levítico. Una buena estrategia es comenzar por un evangelio, como Marcos o Juan, para conocer a Jesús; seguir con Hechos y alguna carta breve, como Filipenses; y después leer Génesis y los Salmos. Elegir una traducción comprensible y leer un poco cada día es más fructífero que leer mucho de vez en cuando.
Conclusión
La Biblia es, a la vez, una biblioteca diversa y un solo libro con un solo mensaje; una obra de autores humanos y la Palabra de Dios; un texto antiguo y una voz viva para hoy. Conocerla bien no es privilegio de especialistas, sino la herencia de todo creyente: «Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Salmo 119:105).
Bibliografía recomendada
- Fee, Gordon D. y Stuart, Douglas. Cómo leer la Biblia libro por libro. Miami: Editorial Vida.
- Bruce, F. F. The New Testament Documents: Are They Reliable? Grand Rapids: Eerdmans.
- Grudem, Wayne. Teología sistemática. Miami: Editorial Vida, 2007. Capítulos 2-8.

Pingback: 📖 ¿Qué es la hermenéutica bíblica?